Bienvenidos a la Era Exponencial

Anotaciones del alemán Udo Gollub y de Alejandro Guzman Stein, hechas durante la cumbre de la Universidad de la Singularidad llevada a cabo en Messe Berlín, Alemania en abril del 2016

En 1998, Kodak tenía 170,000 empleados y vendía el 85% de todas las fotos en papel del mundo.. En muy pocos años, su modelo de negocio desapareció llevándolo a la quiebra. Lo que le pasó a Kodak le pasará a muchas industrias en los próximos 10 años - y muchas personas no se dan cuenta. Ud. pensaba en 1998 que 3 años más tarde no volvería a tomar fotografías en papel? Sin embargo, las cámaras digitales fueron inventadas en 1975.

Como todas las tecnologías exponenciales, fueron una desilusión por un largo tiempo antes de que se convirtieran en muy superiores y fueron la tendencia principal en pocos años. 

Ahora pasará con la Inteligencia Artificial, salud, carros eléctricos autónomos, educación, impresión 3D, agricultura y puestos de trabajos. 

Bienvenido a la 4ta. Revolución Industrial!

El software cambiará la mayoría de industrias tradicionales en los próximos 5-10 años.

Uber es solo una herramienta de software, no posee ningún vehículo, y ahora es la compañía de taxis más grande del mundo. Airbnb es ahora la compañía de hoteles más grande del mundo a pesar de no poseer ninguna propiedad.

Inteligencia Artificial: La computadoras serán exponencialmente mejores en entender al mundo. Este año, una computadora venció al mejor Jugador de Go del mundo ( juego chino más complejo que el ajedrez ), 10 años antes de lo esperado. 

En USA jóvenes abogados ya no consiguen trabajo porque con IBM Watson, puedes conseguir asesoramiento legal ( en cuestiones básicas ) en segundos, con una precisión del 90% comparado con la precisión del 70% de los humanos. Así que si usted estudia derecho, pare inmediatamente. Habrá 90% menos abogados en el futuro.

Watson Health ya está ayudando a enfermeras a diagnosticar cáncer, con 4 veces más precisión que las enfermeras humanas. Facebook tiene ahora un software patrón de reconocimiento que puede reconocer caras mejor que los humanos. En el 2030, las computadoras serán más inteligentes que los humanos. 

Carros autónomos: en el 2018 aparecerán al público los primeros autos autónomos. Alrededor del 2020, toda la industria comenzará a tener problemas. No querrás volver a tener un auto. Llamarás un carro con tu teléfono, aparecerá donde estás y te llevará a tu destino. No tendrás que estacionarlo, solo tendrás que pagar por la distancia recorrida y podrás trabajar mientras viajas. Nuestros niños no necesitarán una licencia de manejo y nunca poseerán un carro. Las ciudades cambiarán porque necesitaremos un 90%-95% menos autos. Podremos transformar las playas de estacionamiento en parques. 1.2 millones de personas en el mundo mueren cada año por accidentes de carro. Ahora tenemos un accidente en cada 100,000 kilómetros; con los autos autónomos eso cambiará a un accidente en 10 millones de kilómetros. Esto salvará un millón de vidas cada año.

La mayoría de las compañías automotrices podrían quebrar. Las empresas automotrices tradicionales usan el enfoque evolutivo y solo hacen un mejor auto mientras las compañías tecnológicas (Tesla, Goole, Apple) tienen el enfoque revolucionario y fabrican computadoras con ruedas. Hablé con ingenieros de VW y Audi y están completamente aterrados por Tesla.

Las compañías de seguros tendrán terribles problemas porque sin accidentes, el seguro será 100 veces más barato. Su modelo de seguro de autos desaparecerá.

El negocio inmobiliario cambiará. Porque si puedes trabajar mientras viajas, las personas se mudarán más lejos de las ciudades para vivir '

No se necesitarán tantos garages si menos personas tienen autos, así que vivir en las ciudades podría ser más atractivo debido a que la gente le gusta estar con otra gente. Eso no cambiará.

Los carros eléctricos serán lo convencional en el 2020. Las ciudades serán menos ruidosas porque todos los carros serán eléctricos. La electricidad será increíblemente limpia y barata: la producción de energía solar ha estado en una increíble curva exponencial por 30 años, pero solo ahora se puede ver el impacto. El año pasado, fue instalada más energía solar que energía fosil. El precio de energía solar caerá tanto que todas las compañías productoras de carbón estarán fuera del negocio para el 2025.

Con electricidad barata viene agua abundante y barata mediante desalinización. Imagine qué sería posible si cada uno pueda tener tanta agua limpia como quiera, casi sin costo. 

Salud: El precio del Tricorder X será anunciado este año. Habrá compañías que construirán un artefacto médico (llamado el Tricorder de Star Trek) que interactúa con su teléfono, que puede hacer un scan de su retina, sacará muestra de su sangre y de su aliento en él. Entonces analizará 54 marcadores biológicos que identificará casi cualquier enfermedad. Será barato, así que en algunos años todos en este planeta tendrán acceso a medicina de clase mundial, casi gratis.

Impresión 3D: El precio de la impresora más barata bajó de US$ 18,000 a US$ 400 en 10 años. En ese mismo tiempo, se volvió 100 veces más rápida. Todas las grandes compañías de zapatos comenzaron a imprimir zapatos en 3D. Partes de aviones actualmente se imprimen en 3D en aeropuertos remotos. La estación espacial tiene ahora una impresora que elimina la necesidad de grandes cantidades de partes que solían tener en el pasado

Al final de este año, los smartphones nuevos tendrán posibilidades de scanear en 3D. Entonces Ud. podrá escanear su pie en 3D e imprimir el zapato perfecto en su casa. En China, ellos ya han impreso en 3D un edificio de 6 pisos. Para el 2027, 20% de todo lo que se produce será impreso en 3D.

Oportunidades de negocio: Si Ud. piensa en un nicho de mercado en el que quiere participar, pregúntese: "en el futuro, piensa que tendremos esto?" si la respuesta es sí, cómo lo puede hacer más rápido? Si no se conecta con su teléfono, olvídese de la idea. Y cualquier idea diseñada para tener éxito en el siglo 20 está destinada a fracasar en el siglo 21

Trabajo: 70%-80% de los trabajos desaparecerán en los próximos 20 años. Habrá un montón de nuevos trabajos, pero todavía no está claro si habrá suficientes nuevos trabajos en ese poco tiempo

Agricultura: Habrá un robot de US$ 100 dólares en el futuro. Los agricultores en los países del tercer mundo podrán convertirse en gerentes de sus propios campos en lugar de trabajar todos los días en sus campos. Los hidropónicos necesitarán mucho menos agua. Los primeros bistecs de ternera producidos en placas de Petri están ahora disponibles y serán más baratos que los producidos por el mismo ganado vacuno para el 2018. Ahora mismo, 30% de toda la superficie agrícola es usada para ganado vacuno. Imagínese si no se necesitase ese espacio más. Hay varias empresas start-ups que brindarán proteínas de insectos pronto. Contienen más proteínas que la carne. Será marcada como "fuente de proteínas alternativas" porque la mayoría de las personas todavía rechazan la idea de comer insectos.

Los análisis de suelos y cultivos serán hechos desde satelites y drones y el control de plagas, nutrición y enfermedades se formulara en forma sostenible desde un computador. 

Educacion: en una generación más, los campus quedaran reducidos a laboratorios de prueba e investigación y desarrollo de casos y técnicas, siendo la instrucción por internet y videoconferencia. Los exámenes también serán hechos remoto y detectarán si la persona "sabe" o esta copiando o memorizando. 

Toda persona sin educación tecnica o especializada, será esclavo financiero, sin derechos plenos de ciudadanía. 

Hay una aplicación llamada "Moodies" que ya le puede decir de qué humor se encuentra. Hasta el 2020 habrán aplicaciones que podrán decir si usted miente por sus expresiones faciales. Imagínese un debate político que muestre cuándo están diciendo la verdad o están mintiendo.

Los bitcoins se convertirán en uso normal este año y podrán incluso convertirse en la reserva de las monedas.

El dinero en papel desaparecerá en 2 generaciones y toda transacción será electrónica.

Actualmente, el promedio de vida se incrementa 3 meses por año. Hace cuatro años, el promedio de vida era de 79 años, ahora es de 80 años. El incremento mismo está creciendo y para el 2036 probablemente será de un año de incremento por año. Así que podríamos vivir por mucho tiempo, probablemente más de 100...

Lo único que podría detener esta evolución es la aniquilación de la raza humana por unos pocos necios con poder y sin educación".

Las claves para lograr la felicidad, según Harvard

Cultivar relaciones profundas es primordial para sentirse plenos, dice estudio de la universidad.

No es una decisión fácil. Y muchas veces las personas pueden engañarse respecto de lo que es importante hacer para llevar una vida que las haga felices.

Lo más frecuente es buscar el camino rápido: enfocarse en ganar dinero, fama y poder. Pero los estudios realizados en diversos países muestran que esta opción materialista no da los resultados esperados. Por el contrario, una vez que las personas ya tienen satisfechas sus necesidades básicas, aunque ganen mucho más dinero o alcancen notoriedad, su felicidad no aumenta y, en algunos casos, disminuye.

Uno de estos trabajos se ha convertido en un clásico. El llamado ‘Estudio del desarrollo adulto’, que ha seguido por 78 años a más de 700 hombres, a los que después se agregaron algunas esposas y ahora a los hijos, y que realiza la Universidad de Harvard.

En este seguimiento se demostró que más importante que los aspectos materiales, la clave para tener una vida feliz reside en las relaciones que se cultivan, ya sea de pareja, de amistad o de familia.

Y lo primordial no es tanto la cantidad, si no la calidad de estas relaciones. En estos vínculos, más allá de los altos y bajos, las discusiones y las diferencias, lo crucial es sentir un respaldo y apoyo incondicional por parte del otro. Algo que también se asocia a una salud duradera y a un mayor bienestar de la persona.

Lazos constructivos

Hoy el estudio está a cargo de su cuarto director, el doctor Robert Waldinger, profesor de psiquiatría de la Escuela de Medicina de Harvard, quien advierte que a pesar de que estos resultados se han publicado en revistas académicas, “la mayor parte de la gente desconoce estos hallazgos”.

Los estudios sobre felicidad han surgido desde fines de los años 90, de la mano de la llamada psicología positiva. Al contrario de la psicología tradicional que estudia el dolor y la anormalidad, esta disciplina se dedica a investigar los factores que favorecen una vida feliz.

Martin Seligman es uno de sus pioneros. “Él plantea que ni el dinero ni la fama, ni el atractivo físico ayudan en esto”, dice el psicólogo y profesor de la Universidad Mayor, Rodrigo Brito. “Lo importante es cultivar relaciones constructivas, que nos permiten crecer, apoyándonos mutuamente con otros”, agrega.

“Las personas más felices les dan más importancia a los aspectos más intrínsecos de sus objetivos de vida, como son su relación con otras personas, con el ambiente y la naturaleza”, sostiene Wenceslao Unanue, psicólogo y codirector del diplomado en Felicidad Organizacional de la U. Adolfo Ibáñez.

“Desde el punto de vista evolutivo es lógico que las relaciones cercanas hayan ayudado a la especie humana a ser lo que es. Son las emociones positivas, como la empatía, el cariño y el amor las que permiten lubricar las relaciones sociales para una buena convivencia”, explica Claudio Ibáñez, psicólogo y director ejecutivo del Instituto de Psicología Positiva. “La clave del éxito no es individual, sino de grupo, y eso los chilenos sabemos que es importante para enfrentar tragedias como los terremotos”, agrega.

Según Brito, “lo que vemos es que la gente vive en una fiebre creciente de productividad, rendimiento, de cómo ganar más plata y las relaciones se han ido haciendo más instrumentales. Se ha descuidado el tiempo libre, las relaciones interpersonales gratuitas y la disponibilidad hacia el otro”.

En el aspecto laboral, Unanue dice que predomina una visión materialista. “Esto se traduce en estar esperando que se termine luego la jornada, que me paguen lo más posible y olvidarme del trabajo apenas salgo”, dice.

Ibáñez llama a no confundir las relaciones positivas y constructivas, con relaciones ausentes de dificultades, de conflictos y de discusiones, ya que esto último se ve en toda relación de pareja, de trabajo, de escuela o en cualquier equipo humano. “Lo que sí tiene que haber es un predominio claro y neto de las emociones positivas por sobre las negativas. El saber que necesitamos al otro y que vamos a contar con él”.

Por último Unanue destaca que, comparativamente, en el ámbito de estas relaciones constructivas, los estudios muestran una diferencia entre los países.

“Los británicos, por ejemplo, dan mucha importancia a los vínculos con sus amigos”, mientras que a los latinos les importa más sus relaciones familiares.

La edad influye en la felicidad

La época más feliz de las mujeres está entre los 15 y 39 años, mientras que los hombres se sienten más plenos después de los 55 años. Es decir que “con el paso de los años, son un poco más felices los hombres y menos felices las mujeres” asegura Carlos Lemoine, investigador y presidente del Centro Nacional de Consultoría, según el Barómetro Global de la Felicidad, Optimismo, y Esperanza en la Economía del 2016.

En Colombia son más felices

Aunque el país no sea una potencia económica mundial, los colombianos tienen índices más altos de felicidad en comparación con países desarrollados. “La felicidad proviene de tres fuentes principales: las buenas relaciones interpersonales, disposición genética y una sociedad que le hace culto a la alegría” dice Carlos Lemoine, presidente del Centro Nacional de Consultoría.

Aunque las personas que reciben mayores ingresos tienden a ser más felices “en el caso de Colombia, no es un factor determinante, lo más importante es que no se pierdan las buenas conversaciones con los demás”.

Psicología positiva en Colombia

En el último foro de psicología positiva, convocado en agosto del 2015 en Estados Unidos, Colombia fue parte de los tres países líderes en Latinoamérica en exploración y avance en materia de psicología positiva a través del Instituto Florecer de la Universidad del Sinú, el único en el país dedicado al estudio de la felicidad.

SEBASTIÁN URBINA El Mercurio (Chile) - GDA

Si el petróleo ha bajado, ¿por qué no baja la gasolina?

La cultura de la gasolina 
está cambiando y eso hace 
suponer que el precio del 
petróleo puede bajar 
aún más. EL TIEMPO

Nota del Editor: Este articulo, para reflexionar.... que esta pasando en el mundo, que nuestros gobernantes no han podido dimensionar?

La fuerte caída en los precios del crudo ha generado una baja casi inmediata en el costo de la gasolina en casi todo el mundo. En Colombia, sin embargo, las cifras siguen siendo un escándalo.

En Estados Unidos, que le compra petróleo a Colombia, un galón de gasolina corriente cuesta en este momento una suma equivalente a 5.500 pesos. Pero en Colombia, que le vende petróleo a Estados Unidos, el mismo galón vale 8.500 pesos. Diferencia: 3.000 pesos. Ahora miren esto: el nuevo salario mínimo en Colombia quedó en 644.350 pesos. El de Esta-dos Unidos es, en promedio, de 4 millones de pesos. Hagan ustedes la cuenta.

En los últimos tres meses, la noticia económica mundial más importante y más constante ha sido la estrepitosa caída en los precios del petróleo. Desde octubre, el barril ha bajado alrededor del 57 por ciento. Para seguir con el mis-mo comparativo, y no cambiar de montura en mitad del río, durante ese trimestre el costo de la gasolina bajó 46 por ciento en Estados Unidos. Pero en Colombia solo ha bajado 2,5 por ciento.

Fenómenos similares están ocurriendo, como consecuencia lógica, en todas partes. En Alemania la reducción llega al 37 por ciento. En Brasil, que es más parecido a nosotros, ha sido de 32 por ciento. Por eso, entre 16 naciones de América Latina, Colombia ocupa en este momento el tercer puesto con la gasolina más cara, superada solo por Uruguay y Chile. Y no olviden que nosotros so-mos productores. Qué tal que no.

(Debo advertir que, cuando menciono cifras relacionadas con la gasolina en Colombia, me refiero a promedios, por cuanto los precios varían entre regiones y ciudades.)

Antes de que algún ministro me llame ignorante por hacer comparaciones con alemanes y gringos, pongamos otro ejemplo y hablemos, mejor, de lo que está pasando en Ecuador, que es nuestro vecino de frontera. En este mismo trimestre, la gasolina corriente ecuatoriana ha bajado tanto, que hoy cuesta el equivalente de 3.600 pesos colombianos.Traducción: en Colombia ese mis-mo galón, igualito, vale 2,4 veces más que en Ecuador. Como quien dice, el nuestro es 140 por ciento más caro. Deberían explicarnos qué tanto se favorecen las multinacionales petroleras con el precio de la gasolina colombiana.

¿A qué se debe esa inequidad? Como decía una comadre mía: ¿por qué nos tratan como hijos de menos madre? Esa es la pregunta que hay que hacerse. Los doctores intentan explicarlo con una fórmula de algoritmos que nadie entiende y el Gobierno le echa el muerto al aparatoso encarecimiento del dólar. Mientras tanto, el pueblo se queda viendo un chispero.

Entonces comprendo que ha llegado la hora de salir a buscar respuestas sencillas y consultar a los expertos, a los sabios en la materia, a los que se especializan en desentrañar semejantes vericuetos.

Juez y parte
La verdad monda ylironda, escueta y sin adornos, es que el precio de la gasolina en Colombia no es un precio sino un escándalo. Des-de hace más de cincuenta años el Estado vive a costillas de Ecopetrol. La volvió su caja mayor. De allí es de donde sale la plata para todo. Y, con tal de conseguir cada día más recursos, convirtieron el precio de la gasolina en un abuso permanente contra los consumidores. Mejor dicho: en cuanto hace relación con precios del combustible, el Gobierno es juez y parte. Repica y anda en la procesión al mismo tiempo.

Los precios de la gasolina
 en Colombia solamente
han bajado 2,5 por %.
El Estado es dueño del 80 por ciento de Ecopetrol. Se les llena la boca hablando de la “democratización de la empresa”, solo porque vendieron el 20 por ciento restante a pequeños inversionistas particulares. Lo que significa que el Estado recibe, como accionista, 80 centavos de cada peso que produce Ecopetrol. Pero además, y para remacharle la tapa al frasco, cobra en impuestos el 53 por ciento, nada me-nos, de lo que paga el ciudadano por un galón.

Lo cierto es que la gasolina se ha convertido en un infierno tributario de sobretasas, arandelas, gravámenes fiscalesoglobales y retahílas de toda índole. Las cifras, que nunca mienten, son tercas como una mu-la: en los doce meses que acaban de pasar, el Estado recibió más de 4 billones de pesos por concepto de impuestos al combustible. Ojo: solo de impuestos, sin sumarle su 80 por ciento de utilidades. Y esto no se refleja en mejores calles ni en mejores carreteras, como en Ecuador.

Cara y sello
Producir un galón de gasolina le vale a Ecopetrol 1.900 pesos. Los especialistas creen que, aunque a esa suma se le agreguen to-dos los demás gastos, en sana justicia un galón de corriente no debería costarle hoy al consumidor colombiano más de 6.200 pesos. Y el de extra, que vale 10.500 pesos, no debería pasar de 8.200.

La pregunta terrible que el ciudadano se viene formulando desde hace muchos años es esta: ¿qué parte de todo ese dineral se queda enredado en las alcantarillas de la corrupción?

De modo que nos tienen atrapados: si baja el petróleo, no baja la gasolina, pero tampoco bajan los impuestos. El paganini siempre es el ciudadano, aunque bajen las materias primas. Como quien dice: con cara ganan ellos, pero con sello perdemos nosotros...

Aquí nadie protesta ni nadie abre la boca. Los congresistas, ¿a quién diablos es que representan? Para qué nos amargamos la vida mirando el caso de los pasajes de avión. Durante la temporada decembrina que acaba de pasar, y mientras el petróleo seguía bajando de precio, un tiquete para volar de Bogotá a Cartagena, ida y vuelta, costaba un millón de pesos, poco más de 400 dólares. Pero al mismo tiempo, en la ruta Nueva York-Londres-Nueva York, cruzando el océano y cambiando de continente, valía poco menos de 300 dólares.

Un mundo nuevo
Mientras camino por Miami, al empezar el año, me pongo a revisar los cartelitos metálicos que se ven en los parqueaderos de supermercados y centros comerciales. Son los mismos que antes reservaban los primeros puestos y los mejor ubicados a los carros de minusválidos o de funcionarios oficiales.

La situación ha cambiado. Los nuevos avisos advierten que esos sitios están destinados ahora para que estacionen los vehículos eléctricos, en primer lugar, y luego los híbridos, que combinan electricidad y gasolina. Los que siguen son para los de bajo consumo de combustible y para los que dispongan de mecanismos que reducen la polución.

Es una declaratoria de guerra abierta al petróleo, por costoso y por contaminante. Como tantas otras naciones del mundo, Esta-dos Unidos ha resuelto que el petróleo es dañino para las relaciones internacionales, para la economía, para el organismo de hombres y animales, para la vida de aguas y árboles, para las agallas de los peces, para el pétalo de la flor. En Finlandia, desde hace dos meses, los parqueaderos privados rebajaron la mitad de su tarifa a los carros eléctricos. Suiza les redujo los peajes de carretera en 20 por ciento.

¿Se dan cuenta de que en el mundo están pasando cosas? La cultura de la gasolina se está transformando. La del automóvil también. ¿Ahora comprenden ustedes cuál es la razón para que en unos cuantos meses el precio internacional del barril se haya desplomado más de 65 dólares? El gobierno de Suecia acaba de anunciar, henchido de orgullo, que el precio de su gasolina es hoy más barato que hace nueve años.

Epílogo
Juan Gossain
En Colombia, en cambio, nuestro futuro inmediato no pinta color de rosa ni de risa. Es evidente que el mundo se está preparando para consumir mucho menos petróleo, pero el Estado colombiano no se prepara para que sus ingresos y finanzas dependan cada día menos del precio de la gasolina, de los impuestos que le pone y de la ubre que le ordeña a Ecopetrol.

¿Acaso nuestros gobernantes creen que será posible seguir viviendo de un barril de petróleo que hace seis meses vendían a 115 dólares y que ahora tienen que vender a 48? Ante ese desplome, valdría la pena saber cuáles son sus planes para reemplazar los ingresos que ya están dejando de recibir.

Hay una pregunta que me está dando vueltas en la cabeza. Aquí va, antes de terminar: si la gasolina bajara en forma consistente, ¿no se movería más la economía callejera, ya que la gente ahorraría esa platica para invertirla en ropa, comida, tiendas, comercio?